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miércoles, 20 de julio de 2011

La venganza de Donna: Introducción (parte I)

Batman introdujo de nuevo el dvd en el reproductor e inició la visualización del mismo. Había visto ya muchas veces aquellas escenas, pero no podía evitar sentirse culpable por la pérdida de su compañero Dick (alias Robin). Aquella era su manera de compartir el dolor y redimir su conciencia por los hechos acontecidos.

La pantalla del monitor, se encendió y mostró una sala oscura. La cámara se encontraba fija y abarcaba casi todo el contenido de la sala. Una figura se movía en la misma, buscando sin éxito una manera de salir de aquella prisión. Robin, el chico maravillas buscaba escapar.

Batman sintió como su corazón se encongía, impidiéndole respirar mientras veía a su compañero, indefenso, en aquella pequeña pantalla. Una lágrima seca recorrió su mejilla al escucharlo llorar en aquella sala oscura y vacía.

Daría toda su fortuna por tal de poder volver atrás en el tiempo, justo en el momento en el que aquella mujer raptó a su compañero. Él estaba allí, junto a él, ambos saltaban por los tejados y.. de repente, ya no estaba allí. A partir de ese momento Batman se quedó sólo, buscándolo y deseando que no hubiera ocurrido lo que sí había ocurrido.

Los lloriqueos de Robin aumentaron de tono al ver aparecer en la sala a Domma (Barbara Strong). Una mujer de 2,10 metros y 130 Kilos de musculosas curvas femeninas que empequeñecían a cualquiera. Más todavía al jóven Robin (1,70 metros y 65 kilos de peso).

A Batman se le volvió a secar la garganta al observar el terror en los ojos de su compañero. Aquel no era el primer vídeo que recibían y Robin había visto muchos vídeos como aquel, en el que la mujer disfrutaba torturando y humillando al “héroe”. Obligándole a cumplir sus deseos. Aplastándolo bajo su superioridad física y psíquica.

La sádica mujer aparecía en pantalla con su “traje” habitual: botas negras de tacón, medias de rejilla, un corpiño de cuero apretado contra su fornido cuerpo y unos largos guantes. Entre sus piernas colgaba un strap-on dildo grande como un brazo. Su cara dibujaba una sonrisa cruel mientras sus ojos azules miraban fijamente al hombre maravillas.

Batman miró la montaña de vídeos que tenían enviados por aquella villana. Todos ellos filmados con la misma técnica, en el mismo sitio pero con distinta “víctima”. Si se visionaban los videos de manera cronológica, podía apreciarse el aumento de tamaño y fuerza en Domma, la evolución de su poder.

Aquella mujer tenía el poder de absorber la energía de sus víctimas y agregarla a la suya. En la primera cinta, Donna no disponía de aquel físico impresionante. En sus principios Donna no pasaba de los 50 kilos de peso y era más bien una mujer de baja estatura.

En aquellos primeros vídeos, Donna quería demostrar que podía trabajar junto a los superhéroes, lo hacía atrapando y acabando con la vida de los villanos más conocidos y temidos. Batman se conocía de memoria el órden cronológico de aquellos videos. En el primer vídeo, Donna aparecía con un antifaz y un traje cutre con el que mostrar su personaje. En él, luchaba con la mujer conocida como Cat-Woman. Batman recordó los sentimientos que tuvo al ver aquel vídeo por primera vez, Cat-Woman era una pequeña pesadilla para el hombre-murciélago. No servía de nada capturarla ya que solía escapar fácilmente de las garras de la ley, además: Bat-Man sentía algo por esa loca mujer-gato.

Los super-heroes tenían una ley escrita en la que se prohibía quitarle la vida a ningún ser. Ellos eran una herramienta de la justicia y nunca debían ejercer como jueces o ejecutores. Aquella mujer que aparecía en el vídeo no estaba dispuesta a someterse bajo esa regla.

Durante interminables minutos, ambas mujeres lucharon delante de la cámara y lentamente Donna fue absorviendo la energía de aquella mujer. 30 minutos más tarde, Cat-Woman sufría por mantener su corazón latiendo mientras Donna apretaba el cuerpo de la villana contra el suyo, alimentando su poder.

El traspaso de poder era visible en aquel video. Cat-Woman perdía su tono muscular mientras Donna crecía y se endurecía. La mujer liberó a la villana, que cayó en el suelo agotada y tensó su cuerpo, mostrando ante la cámara unos músculos que minutos antes no existían.

Cat-Woman pidió compasión y lloró de miedo al comprobar como las manos de aquella mujer se cerraban alrededor de su cuello y le quitaban el aire. Los pies de Cat-Woman se zarandeaban en el aire mientras su rival la sujetaba del cuello. Donna apretó con fuerza y no soltó aquel cuerpo hasta que oyó como la vida se escapó entre los labios de su víctima.

Batman sintió pena y alegría, ya no debería preocuparse más por Cat-Woman pero, aquella nueva “heroína” iba a convertirse en un problema.

Donna continuó enviando vídeos, en los que absorvía la energía de varios villanos antes de matarlos. Los superhéroes, decidieron buscar a aquella mujer y tratarla como una villana más. No podían permitir que aquella mujer se creyera jueza y ejecutora. Existían unas leyes que debían cumplirse y había llegado el momento de detenerla.

Tal vez deberían haber actuado antes, quizá ellos eran los culpables de la existencia de Donna. Había pasado mucho tiempo desde que envió el primer vídeo hasta que los super-héroes decidieron actuar. Tal vez la dejaron actuar, porqué en el fondo, ya les iba bien que una tercera persona acabara con sus problemas, manteniendo sus manos limpias.

Iron-Man fue el primero en encontrar a Donna. Ella pensó que Tony Stark venía a proponerle un puesto entre la liga de los super-héroes y mostró orgullosa el cadáver de Jóker. Iron-Man se lanzó sobre ella con furia. Por lo visto en los vídeos aquella mujer era peligrosa y Tony prefirió atacarla sin darle tiempo a reaccionar.

-Debes acompañarme, tus actos serán juzgados y deberás acatar el castigo que merezcas-. le indicó Iron-Man a la sorprendida mujer.

Donna no esperaba aquella actitud por parte de los super-héroes. Lo estaba haciendo muy bien y ya había acabado con muchos de los villanos existentes. ¿Cómo podían ser tan arrogantes y desagradecidos?

Ella había dedicado gran parte de su tiempo y energía en encontrar y acabar con los villanos.Ayudar a los super-héroes y formar parte del grupo pero.. aquellos desagradecidos ¿Cómo podían? Sintió como la furia inundaba su ser.

No iba a dejarse encerrar por hacer lo correcto. Aquellos patéticos hombres con mallas se creían mejor que ella. Donna había hecho lo que ninguno de ellos se había atrevido a hacer.

Decidió marcharse pero el hombre de hierro no se lo permitió y ambos se enzarzaron en una batalla sobre el cadáver del Jóker.

En el siguiente vídeo; la cámara mostró a una figura desnuda y sangrante deslizarse por el suelo de la sala. Todos pudieron reconocer la imagen de Tony Stark al observar la cara de aquel hombre.

La puerta se abrió y Donna entró en acción. Esa fue la primera vez que en el vídeo aparecía un superheroe y también fue la primera vez que veían como aquella mujer acababa con la vida de uno de los suyos. También fue el primer vídeo en el que aparecía con su “uniforme” de dominatrix.

Donna ya no vestía aquel antifaz, Había abandonado aquel traje cutre de heroina por el usado en la actualidad. fue la primera vez que aquel enorme dildo se balanceaba entre sus fornidas piernas.

La mujer miraba a Tony Stark con rabia en los ojos. Lo agarró del cuello, lo levantó y mostró frente a la cámara. La sangre resbalaba por su piel a causa de múltiples heridas causadas seguramente por aquella mujer.

-Desagradecidos- gritó la mujer a la cámara.

-Me he encargado de acabar con vuestros enemigos ¿y lo agradecéis así? Enviando a vuestras ratas para encarcelarme.-

Donna golpeó al hombre que colgaba entre sus dedos y la sangre brotó del castigado cuerpo de Tony Stark, antes de proseguir, lanzó al hombre, que voló varios metros antes de estrellarse contra la pared y caer sobre un montón de chatarra (lo que antes fue su traje de IronMan).

Tony Stark, sin su traje de metal, sólo era un hombre enfermo. Donna no tuvo problemas para destrozar y violar aquel ser. Disfrutó mostrando su superioridad frente a la cámara. Penetró a Tony Stark con fuerza sin que él pudiera hacer nada para evitarlo. Disfrutó de verdad follándose a aquel “superhombre”.

Lo superheroes miraron aquel vídeo incrédulos e impotentes. Pudieron ver como IronMan lloraba y suplicaba clemencia mientras aquella mujer lo agarraba del pelo y hundía su falo de plástico en su garganta. Donna violó y humilló a aquel patético hombre y lo obligó a satisfacer sus perversiones antes de acabar con él.

La sádica mujer, torturó y destrozó lentamente el cuerpo de TonyStark. Lo aplastó contra su fornido cuerpo, haciendo que los huesos del “superheroe” crujieran y se deshicieran bajo la presión de sus músculos. Retorció sus miembros y le arrancó la piel antes de aplastar su cabeza entre sus piernas.

Le arrancó el corazón con sus manos y se lo comió frente a la cámara antes de detener la grabación.

Una lágrima dolorosa y seca, recorrió la mejilla de Bat-man al recordar esa escena... ahora, en la pantalla estaba su compañero y Donna era peor, más grande, más fuerte y más sádica que nunca. Robin no tenía ninguna oportunidad y Bat-Man lo sabía.

Continuará...

jueves, 19 de mayo de 2011

Las "mejores" - Introducción

Relato en el que se explica el mundo de las mejores y el porqué de su existencia.

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PROHIBIDO PUBLICAR, EDITAR O MODIFICAR SIN EL PERMISO EXPRESO DEL AUTOR. ESTA HISTORIA RELATA DOMINACIÓN FEMENINA Y PUEDE CONTENER VIOLENCIA (GORE) Y SEXO EXPLÍCITO, SI NO ERES MAYOR DE EDAD O NO TE GUSTAN ESTE TIPO DE HISTORIAS, POR FAVOR, NO SIGAS LEYENDO.
AGRADEZCO CRÍTICAS TANTO A LA DIRECCIÓN DE E-MAIL COMO AL BLOG
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En el siglo XXII, más del 50% de las mujeres morían a manos de sus maridos, novios, amantes, etc. La violencia machista se había convertido en una realidad global y peligrosa mientras las autoridades se veían impotentes para solucionar el problema.

Socialmente, utilizar la violencia física contra otra persona (hombre o mujer) se había convertido en un comportamiento normal, los hombres, por su constitución más fuerte, abusaban de las mujeres física y sexualmente. El mundo vivía bajo la ley del más fuerte y para denunciar a alguien de abusos, hacían falta pruebas en las que se pudiera ver al acusado abusando del denunciante (algo casi imposible).

En el año 2105, algunas asociaciones de mujeres se asociaron y crearon la “AMPM” (Asociación para Mejorar la Potencia de la Mujer). La idea inicial era buscar una manera de conseguir aumentar la fuerza física de las mujeres para equipararla a la de los hombres y rebajar así los índices de muertes femeninas, creando un mundo mejor y seguro para ambos sexos.

La “AMPM” consiguió superar, a medias, sus expectativas al crear “SDF-Y”, un tratamiento exclusivo para féminas capaz de aumentar el tamaño y la fuerza de la consumidora. Dicho tratamiento tenía que ser aplicado en niñas y repetido anualmente hasta la adolescencia y ofrecía como resultado una mejora en el desarrollo físico del cuerpo femenino, pero... tenía efectos secundarios.

Aquellas jóvenes tratadas con “SDF-Y” duplicaban su masa y peso (con respecto a las que no eran tratadas), consiguiendo físicos superiores a los del hombre (en todos los aspectos). Más grandes, más altas, más fuertes, más duras, más rápidas... más casi de todo...

No todo era perfecto y positivo en un cuerpo tratado con “SDF-Y”, el tratamiento tenía sus PROS y sus CONTRAS.

Básicamente, el tratamiento redirigía la energía del cuerpo en el momento del desarrollo sexual hacia otras partes, haciendo que se desarrollaran más o menos (en función de las necesidades). Casi toda la energía que un cuerpo de mujer destinaba a la creación de su parte sexual, era redirigida para la mejora física (el cuerpo femenino dedica mucha energía a tal propósito). Ello hacía que las mujeres tratadas con “SDF-Y”, aunque tuvieran sexo, fuesen estériles e incapaces de engendrar vida (esa parte de su cuerpo “él útero” no funciona al no estar desarrollada por completo).

Físicamente: sus cromosomas son femeninos, su cuerpo genera hormonas femeninas y tienen cuerpo de mujer pero, no pueden funcionar como mujeres y no pueden tener hijos (ni sufren el periodo).

Psicologicamente: Son más agresivas y violentas (incluso que los hombres), se sienten rechazadas, desplazadas y perseguidas, sienten envidia de las mujeres por su capacidad de parir y odio hacia los hombres porqué ellos son la causa de sus problemas. La mayoría de psiquiatras coinciden al afirmar que están desequilibradas y que son peligrosas aunque su inteligencia es mayor a la media.

Sexualmente: Todo y que, sus órganos sexuales no están desarrollados del todo, su lívido es superior al de los hombres y tienen una vida sexual muy activa. Son bisexuales y dominantes. Disfrutan usando juguetes y humillando a hombres y mujeres bajo su superioridad física y sexual (aunque realmente no funciona, tienen una potencia muscular capaz de generar grandes presiones sólo con los músculos de su vagina).

No se consideran mujeres, no se consideran hombres. Se consideran mejores que ambos.

La “AMPM” orgullosa de su creación, bautizó al tratamiento como “La mejora” y las niñas tratadas pasaron a llamarse “mejores”, no hizo públicos los “defectos” encontrados ni consiguieron mejorar la fórmula. En el año 2180, la revolución había empezado y ahora, las mujeres, estarían más tranquilas. Las “mejores” protegían a las mujeres y las agresiones machistas disminuyeron.

Años más tarde, sólo el 1% de las mujeres moría bajo la violencia machista y la “AMPM” difundía orgullosa los números mientras escondía la otra verdad. La de las muertes a manos de una mejor.

El 50% de los hombres y el 40% de las mujeres morían a manos de mejores mientras la AMPM miraba hacia otro lado y se enriquecía por las ventas de su producto estrella: “La mejora” o “SDF-Y”.
En pocos años la “AMPM” se había convertido en la empresa más importante y poderosa del mundo, tenía el poder de la prensa y de algunos partidos políticos y países.

Por su constitución y resistencia, las mejores fueron ocupando los puestos de los hombres en la sociedad. También los desbancaron en los deportes y se tuvo que crear una categoría nueva para ellas ya que eran muy superiores a los hombres para competir en su misma categoría.

Policía, ejército, construcción, seguridad, etc... poco a poco las mejores fueron “invadiendo” la sociedad bajo el control de las mujeres (AMPM) mientras el ego masculino era pisoteado.

Años después, las mejores acabaron introduciéndose y tomando el control de la AMPM, haciéndose así dueñas de su futuro.

Un día de 2209, las mejores se unieron y crearon su propio grupo político EMP (El Mejor Partido). Durante años, se había estado aplicando aquel tratamiento a millones de niñas y, según el censo, en los países desarrollados, las mejores existían en un porcentaje alto (10~30%) y, al no sentirse parte de la sociedad, todas las mejores votaron a EMP.

En aquella época, los hombres (asustados ante el poder que las mejores estaban obteniendo) también trabajaron para crear algún producto capaz de volver a situarlos allí dónde debían estar: por encima de ellas (normales o mejores). Basaron sus investigaciones en modificar el “SDF-Y” y adaptarlo al cuerpo masculino pero el “SDF-Y” no podía ser adaptado para funcionar en un cuerpo masculino ya que requería del cromosoma “Y” (inexistente en un cuerpo de hombre).

Desecharon la idea de usar “SDF-Y” e iniciaron de cero sus investigaciones pero no tuvieron el tiempo necesario para poder desarrolar un suero para “mejorar” a los hombres.

EMP se hizo con el poder (incluso la mayoría absoluta) en algunos países y modificó los roles sociales. El discurso político era el siguiente: Ellas no estaban para proteger a mujeres y hombres, no eran una herramienta ni un arma a ser utilizada por hombres y mujeres. Ellas eran el sexo dominante, ellas tenían la fuerza y el físico mejorado. Ellas eran mejores y superiores a los otros 2 sexos. Hombres y mujeres eran inferiores y estaban un paso atrás en la evolución. Ellas debían dominar el mundo y ser el sexo fuerte. Los hombres y las mujeres si que eran objetos a usar, juguetes sexuales con los que disfrutar. Las mujeres eran herramientas a utilizar para la reproducción de la especie, los hombres ni eso. De los hombres sólo su semen era necesario y podían ser eliminados de la sociedad si no eran productivos.

A los hombres les costaba más someterse bajo la dominación de las mejores. Ellos eran los grandes perdedores en el cambio social, las mejores disfrutaban dominando, humillando, violando y matando a los hombres frente a las mujeres, algunas incluso practicaban el canibalismo y eran capaces de comerse el sexo del hombre con él en vida, demostrando así su superioridad y poder. Mostrando ante la mujer la debilidad del macho, su impotencia. Las mejores querían sustituir a los hombres, querían dominarlo todo.

Penetraban a las mujeres durante horas con enormes falos, provocando que sus coños se dilataran tanto que la penetración masculina no les generaba ninguna sensación. Las mujeres necesitaban a las mejores para sentir placer sexual. Las pollas de los hombres pasaron a ser pequeñas e inútiles para la mayoría de mujeres. Las mujeres preferían tener sexo con mejores que con hombres (ya que sólo con ellas gozaban de orgasmos y de sensaciones, sólo con ellas podían ser madres, algunas empezaron a olvidar para qué servían los hombres).

Se inició una guerra abierta entre hombres y mejores. Las mujeres se repartían en ambos bandos mientras el odio y la violencia crecía en los países “mejores” (aquellos dominados bajo un régimen “mejor”).

Finalmente, las mejores dominaron los países desarrollados y persiguieron y capturaron a todos los hombres y mujeres libres. Ahora ya no tenían derechos en aquellos países dónde la EMP gobernaba. Ellas (mejores) no tenían la posibilidad de reproducirse, pero podían usar a los hombres y las mujeres para la creación de nuevas mejores.

En 2250, El mundo (entero) pasó a ser controlado por las mejores y, tanto hombres como mujeres, pasaron a ser “objetos” o “herramientas”, simples mascotas y/o esclavos que las mejores usaban para sus fines. La institución de la familia y la voda como ahora la conocemos había desaparecido y se crearon “granjas” para la reproducción de la especie. La vida de los “normales” no tenía más valor que la de un perro y podían comprarse en tiendas de mascotas.

Granjas controladas por mejores dónde los hombres y las mujeres eran violados y humillados 24 horas al día. Las mejores controlaban ambos sexos gracias a su supremacía física. Ordeñaban la leche de los hombres y la introducían en las mujeres para preñarlas y crear más “normales” (así llamaban a los hombres y mujeres) o “mejores” que eran niñas tratadas, ellas.

Vivían como reinas en un mundo en el que, hombres y mujeres, acataban sus órdenes y cumplían sus deseos, convertidos en esclavos. Las leyes antiguas ya no se aplicaban. Ahora en el mundo sólo estaban ellas, y los “normales” podían ser comprados y eliminados como ganado.

Existía un movimiento de rebelión, dónde los normales (hombres y mujeres) luchaban para vencer a las mejores y volver a tomar el control del mundo. El movimiento estaba formado mayormente por hombres, hombres ansiosos por recuperar su estatus dominante.

La rebelión se globalizó y ambos bandos lucharon por obtener la supremacía mundial (La rebelión y la EMP). Hubo bombas y ataques terroristas, murieron mejores, hombres y mujeres. Se destruyeron granjas y se escaparon normales. La rebelión hacía bien su trabajo, estaban mezclados entre la sociedad EMP y era muy difícil desenmascararlos.

En el año 2400, La EMP (El mejor partido), después de sufrir bastantes ataques decidió que el hombre no era necesario y ordenó la captura y el exterminio de todos los hombres sobre la tierra. Serían ordeñados y sacrificados, sólo su semen era necesario. Sería congelado y se controlaría la natalidad de hombres en el planeta, dejando los justos para ser ordeñados y seguir obteniendo el esperma necesario para reproducir la especie.

Durante los años siguientes, los hombres tuvieron que esconderse para sobrevivir. Aquellos que eran capturados eran llevados a las Granjas, dónde se les ordeñaba y trituraba para generar abono y/o alimento.

El mundo se mantuvo bajo el poder de las mejores... ¿o no?

jueves, 29 de julio de 2010

La última salida - Masacrado por Amber

En un futuro no muy lejano, el incremento de la población y el crímen, tendrá como consecuencia una masificación carcelaria insostenible. La sociedad no tendrá espacio físico para encerrar a los criminales y se buscarán soluciones.
La primera solución será llamada “La venganza de los caidos”. En ella los familiares o amigos de las víctimas, podrán contratar los servicios de otros presos y así castigar, torturar y/o matar al criminal deseado en la misma cárcel.
La segunda solución se llamará “La última salida”, y los presos podrán solicitar acceso a dicha prueba, en la que un combate a muerte contra una amazona decidirá su libertad. Además, dicha solución genera ingresos publicitarios, ya que las televisiones trasmiten las peleas consiguiendo un gran índice de audiencia, convirtiéndolo en un evento muy popular.

No tenía otra salida, en la cárcel lo buscaban para aplicarle “La venganza de los caidos”, casi había muerto atacado por su propio compañero de celda. Sólo le quedaba esta opción, enfrentarse a la “última salida”, deseando que la suerte le sonriera con una rival no hyper-desarrollada. Al menos aquí podía luchar por su vida. Tenía pocas opciones pero tenía que intentarlo.

El ruido del público al acceder a la jaula era ensordecedor y las tribunas estaban llenas hasta los topes. Se ubicó en su esquina y esperó nervioso que su rival fuera presentada. Cerró los ojos y rezó para tener suerte.

Los focos se encendieron y el volumen aumentó. El presentador del combate apareció en su zona segura y presentó el combate.

-Esta noche se enfrentará a la “Última salida”... ¡Tom Vigo!, encarcelado por robar y violar. Tom mide 1.80 metros de altura y 75 kilos de peso. La amazona elegida a sido.... ¡AMBER!- Señaló una de las esquinas mientras los focos se movían freneticamente y aparecía la oscura silueta de la rival.

Tom conocía ese nombre y ya la había visto en anteriores “masacres”, ya que es lo que aquella amazona hacía: masacraba a sus víctimas brutal y cruelmente. Recordaba bien algunas actuaciones, sus rodillas empezaron a temblar al recordar imágenes de anteriores “peleas”. No había tenido suerte, aquella era la peor de las cartas que le podía haber tocado.

-¡2.10 metros de amazona hyperdesarrolada. Ha seguido tratamientos de endurecimiento y crecimiento, consiguiendo un cuerpo denso e inmejorable. 130 Kilos de pura musculatura genéticamente reforzada!-

La oscura silueta se acercaba, definiendo cada vez más su forma y tamaño. Tom tragó saliba y todas sus esperanzas se evaporaron al ver a Amber en toda su magnificencia posando para el público. Amber apareció medio desnuda, un ajustado short era toda la ropa que cubría su cuerpo, dejando sus enromes pechos al aire. Amber flexionó sus músculos y mostró su poder.

Tom la miró de arriba a abajo, incapaz de creer que Amber fuera real. Aquella mujer pesaba casi el doble que él y era toda puro músculo, tetas y culo. Sus venas estaban marcadas contra su piel a causa de la fortaleza inhumana de sus músculos. Su torso era grande y profundo, sus hombros anchos, definidos y tonificados. Sus enormes pechos (como cabezas) desafiaban las leyes de la gravedad y se mostraban erguidos (al igual que los pezones). Sus abdominales estaban definidos por 8 parcelas de poderosos músculos y sus piernas eran duras como piedras y estaban formadas por capas de músculos.

Aquello empezó antes de que Tom se diera cuenta. Continuaba embobado mirando aquella montaña de poder y no escuchó la campana que indicaba el inicio del combate. Amber se acercó hacia Tom, moviendo sus caderas y mostrando un caminar sensual. Se detuvo frente a él con los puños apoyados en sus caderas y una sonrisa cruel dibujada en sus labios.

La diferencia física era tremenda, frente a la cara de Tom se balanceaban los pechos desnudos de Amber y sus erguidos pezones eran grandes como dedos. Miró los brazos de su rival y constató que ella tenía más fuerza en los brazos que él en sus piernas. No tenía ninguna posibilidad.

Amber agarró a Tom del cuello con una mano y levantó su cuerpo casi sin esfuerzo. Tom, instintivamente se agarró del brazo de la amazona, intentando aliviar la presión sobre su cuello y no pudo creer la dureza de aquellos músculos, eran exageradamente duros y grandes, usando sus dos manos era incapaz de mover uno sólo de aquellos dedos.

Amber paseó por el ring, sujetando a su rival con una sola mano y mostrándolo a las cámaras como si fuera un trofeo. Él, incapaz de respirar continuaba luchando para abrir aquella mano que le robaba la vida.

Con la mano libre, Amber arrancó los boxers del cuerpo de Tom, dejándolo totalmente desnudo y humillado, luego lo agarró de entre las piernas y flexionó su brazos, levantando a la víctima sobre su cabeza mientras continuaba paseando triunfante por el Ring.

Antes de que se desmayara a causa de la falta de oxígeno, la amazona lanzó con fuerza el cuerpo de Tom contra el suelo. El golpe fue tremendo y él se revolvió por el suelo a causa del dolor.

Lo agarró del pelo y lo puso de pie frente a ella y, sin soltarlo, lo apretó en su escote y empezó a menear su torso furiosamente, haciendo que sus enormes pechos golpeasen la cara del criminal. Los golpes abrían heridas y la sangre saltaba en todas direcciones. En pocos segundos, y de una manera humillante, Amber le había partido la cara, roto la nariz y echo saltar varios dientes.

Amber disfrutaba con su trabajo, y su coño palpitaba de excitación al ver a aquel hombre indefenso y destrozado entre sus enormes pechos de mujer. Ninguna actividad la hacía sentir tan bien. Disfrutaba golpeando aquellos cuerpos y cuánto más agresiva y cruel era, mayor era su excitación y placer.

Reubicó la cabeza frente a uno de sus enormes, erguidos y duros pezones y él, chupó y lamió aquel pezón, intentando generar placer en la amazona y así conseguir de ella un sentimiento de compasión hacia él. Amber no funcionaba así.

Colocó las manos en su nuca y tiró de él, aplastando su cara contra el pecho. Tom notó como su boca se llenaba de teta y su mandíbula se abría y se abría bajo la presión de aquella enorme mujer. Intentó luchar mordiendo la carne que invadía su boca pero aquella carne era más dura de lo que él esperaba y no consiguió clavar sus dientes. Amber continuó introduciendo su enorme pecho en la boca de Tom, causando que la mandíbula se abriera hasta su límite y, hasta que no oyó el crujir de la mandíbula no dejó de presionar.

Una explosión de placer inundó su cuerpo cuando oyó el crujir de sus huesos y sus ahogados quejidos. Excitada, cogió su cabeza con ambas manos y lo levantó, llevándolo hacia su boca. Lo besó agresiva, introduciendo su lengua y mordiendo la boca. Le arrancó un trozo de labio de un mordisco y lo masticó con lujuría mientras Tom luchaba por liberarse de aquella tortura. Ella continuo besando y mordiendo la cara de Tom, arrancando trozos de carne con sus dientes mientras la excitación crecía en su poderoso cuerpo. Se estaba comiendo literalmente la boca de Tom y él no podía hacer nada para evitarlo.

Él luchaba golpeando con furia el cuerpo de la amazona mientras ella “le comía la boca”, pero era como golpear una montaña. Sus nudillos crujían y golpeba con furia pero ella parecía ni notarlo.

Lo soltó de repente y Tom cayó al suelo como un saco de patatas. El dolor que sentía era sobrehumano y tenía la cara destrozada. La sangre brotaba y su dislocada mandíbula impedía que pudiera cerra la boca. Sus labios y mofletes habían desaparecido, creando una faz difícil de entender.

Frente a él, Amber lo miraba con las manos en las caderas y un reguero de sangre desizándose en su boca. Tom intentó suplicar clemencia pero, tras tal paliza, sólo consiguió generar un grutural sonido que no significaba nada. Amber sonrió al ver el terror en los ojos de aquel hombre, se estaba excitando más..

-Quítame los Shorts- ordenó la amazona con la misma expresión. Tom se lanzó a cumplir los deseos de Amber y le quitó los Shorts, dejándola desnuda. Ella tenía las piernas abiertas, agarró de la muñeca un brazo de Tom y lo llevó directamente entre sus piernas. Primero introdujo un dedo en su húmedo agujero del placer. Luego dos, tres, cuatro y finalmente la mano de Tom estaba dentro de la mujer y ella gozaba de placer. Amber continuó tirando de aquel brazo, hundiéndolo profundamente en su ser. Los ojos de Tom se abrieron como platos al comprobar que estaba metido hasta el codo.

Amber usó aquel brazo como consolador personal. Los movimientos eran cada vez más agresivos, ella disfrutaba y el orgasmo se acercaba, Tom podía notar como los músculos de aquella mujer se endurecían y relajaban mientras usaba su brazo para propia satisfacción sexual. El dolor aumentó y Tom notó como la mujer gritaba de placer, llevada por un tremendo orgasmo mientras los músculos se cerraban con fuerza alrededor de su brazo.

Aterrado intentó liberar su brazo y sacarlo antes de que la presión aumentara. Fue inútil, no consiguió moverlo y la presión aumentaba, sus gritos se mezclaron con las carcajadas de Amber cuando sus huesos empezaron a crujir y romperse dentro de la mujer.

Amber apretó los dientes y aplicó toda su fuerza, los músculos de su coño trituraron los huesos del brazo, destrozándolo mientras Tom gritaba de dolor. Se relajó y Tom pudo liberar lo que una vez fue su brazo, convertido en una masa deforme y sangrante bajo la excitada mirada de la amazona.

El público gritaba excitado mientras disfrutaba del espectáculo. Era la primera vez que se veía tal nivel de agresividad. Amber había alcanzado niveles inimaginables gracias a la evolución de la ciencia. Ella era un especimen totalmente modificado para tal finalidad.

Empujó a Tom y se sentó sobre su pecho con las piernas abiertas y su dilatado coño a poco centímetros de lo que quedaba desu cara. Él notó como su pecho se hundía bajo el peso de la amazona y como sus costillas crujían incapaces de sostenerla. Lo cogió del pelo y hundió su cara en su hambriento coño, la falta de carne en su cara permitió que pudiera introducir la lengua del hombre profundamente en su ser.

Se frotó contra su cara, usándola para alimentar su placer. En pocos minutos se corrió de nuevo salvajemente y un potente chorro de fluidos cayó sobre la cara del criminal. Lo obligó a introducir la lengua profundamente en su ser.

Tom lamió mientras ella continuaba corriéndose sobre su cara y los fluidos descendían por su garganta. Antes de liberarlo, Amber rodeó su lengua con su musculado coño y apartó con fuerza la cabeza de entre sus piernas, arrancándole la lengua. Luego la masticó y se la comió frente a la mirada del criminal.

Amber sólo había usado su boca, sus pechos y su coño, todavía no había “golpeado” a Tom y él ya estaba medio muerto. No le quedaba cara, uno de sus brazos estaba destrozado y tenía varias costillas rotas. Se retorcía de dolor a causa de las múltiples heridas que la amazona le había generado sólo con sus zonas más sexuales. Ella todavía disfrutaba de las sensaciones generadas por los orgasmos que había tenido.

Amber se levantó y abrió sus piernas. Tom miró a aquella mujer y ella liberó su vejiga, meándose sobre la cara (o lo que quedaba de ella) de su rival. Aquellas demostraciones de poder y humillación, alimentaban la excitación de la amazona qué disfrutaba mostrando su superioridad y humillando a sus víctimas.

Levantó el cuerpo del criminal y lo abrazó con fuerza, aplastando su cuerpo contra sus músculos, los huesos de Tom se rompían bajo aquella presión mientras Amber disfrutaba de su poder. La amazona jugó con el cuerpo del criminal, retorciendo su cuerpo y aplastando sus huesos contra su fornido cuerpo, no paró hasta que todos y cada uno de sus huesos hubieron crujido entre sus músculos.

Abrió bien la boca e introdujo la polla de Tom entre sus labios. Tom se retorcía de dolor mientras los dientes de Amber se cerraban con fuerza, arrancandole su símbolo de masculinidad. Liberó su cuerpo que se estrelló contra el suelo. Tom pudo ver como la sádica luchadora masticaba y engullía lo que hacía unos minutos era su miembro viril. No satisfecha con ello, aplastó el cuerpo de Tom bajo uno de sus pies y le arrancó los testículos con una de sus manos.

El dolor era tremendo pero no podía moverse. Los daños que su cuerpo tenía eran mortales y sus músculos y nervios ya no estaban conectados a su cerebro. Inválido e indefenso, no pudo hacer nada para evitar que Amber fuese arrancando y engullendo partes de su cuerpo. La sangre escapaba por múltiples heridas. Hacía rato que estaba muerto, desde el momento que subió al Ring.

Amber agarró lo que quedaba de su cuerpo y lo paseó orgullosa por el Ring, mostrando su trabajo. Él todavía seguía vivo cuando, con un rápido movimiento, le atravesó el pecho y le arrancó el corazón. Tardó segundos en morir. El tiempo suficiente para ver como su asesina aplastaba el corazón con la mano y se bebía su sangre todavía caliente.

FIN.

martes, 11 de mayo de 2010

Bea, la sádica asesina

David corría y su corazón palpitaba. El miedo recorría sus venas. Nunca antes había pasado tanto terror. Simplemente corría, sin rumbo ni destino, intentando alejarse de aquella mujer que estaba golpeando, mutilando y matando a su familia. Ahora estaba sólo, la asesina los había ido cazando poco a poco, hace poco eran 2 los que huían pero ahora estaba sólo. Todavía retumbaban en su cabeza los gritos de dolor de su primo mientras aquella mujer le quitaba la vida dolorosamente.

Durante un rato miró congelado la escena que precedía la muerte de su primo. Aquella negra; alta, grande y musculosa había aparecido de la nada, sobre su piel desnuda podían verse las manchas de sangre y trozos de sus familiares muertos. David se apartó a tiempo pero la amazona consiguió agarrar a su primo. Sus miradas se cruzaron y David pudo notar el terror en los ojos de él... David corrió ignorando las súplicas de su compañero, David quería virir "¡AYÚDAME! ¡SOCORRO! ¡NO TE VAYAS! ¡VUELVE!"...

Durante un rato David dudó y giró sobre sus pasos con la intención de ayudar a su primo. Vio como la mujer zarandeaba a su primo y lo hacía volar de pared a pared. Parecía un niño indefenso en las garras de un fiero animal. Bea (que así se llamaba la asesina) tenía aquel cuerpo en sus musculados brazos y, apretaba, desgarraba, golpeaba, mordía y arrancaba la ropa y la piel de su víctima. Nunca antes David había visto tanta violencia y menos en una mujer (en principio débiles y pequeñas).

Su primo (o lo que quedaba de él), sangraba desnudo bajo la agresividad de aquella mujer. La sangre y los gritos se mezclaban en la oscuridad de aquél almacén mientras, congelado e impotente, David miraba la destrucción de su primo. Bea lo tenía cogido del tobillo y lo azotaba de un lado al otro, golpeando el cuerpo del hombre contra paredes y columnas. El ruido de los huesos al romperse se mezclaban con las carcajadas de la mujer y los gritos de dolor del hombre.

Bea golpeó aquel cuerpo con sus puños, codos y rodillas. Destrozó sus costillas y partió sus rodillas. Levantó lo que quedaba sobre su cabeza y miró fijamente a David mientras mantenía el cuerpo medio muerto de su querido familiar sobre su cabeza. La sangre de su primo caía como una fina lluvia sobre la negra piel de la asesina.

Lo estaba mirando fijamente, vio el deseo y el poder en los ojos de aquella mujer, intentó escapar pero su cuerpo no reaccionó. Bea lanzó el cuerpo al suelo y lo pateó mientras mantenía su mirada fija en David. Pisó su cabeza con furia. El ruido de los huesos del cráneo al golpear el suelo era horrible. David no pudo dejar de mirar horrorizado como su primo dejaba de protegerse y de gritar. Aquella mujer continuaba aplastando su cabeza con potentes pisotones mientras miraba fijamente a David.

Primero se oyó el crujir del cráneo y la sangre empezó a brotar, el siguiente pisotón le deformó la cabeza y con el siguiente uno de los ojos saltó de la córnea. El último pisotón rebentó su cabeza y la sangre , junto con la masa encefálica se mezclaron en el oscuro suelo de granito.

No podía creer lo que estaba viendo, la agresividad y violencia de aquella amazona, superaba con creces cualquier cosa que David hubiera visto... y Bea todavía no había acabado con su demostración. Agarró de nuevo el cuerpo sin vida del hombre y se lo llevó a la boca. De un mordisco le arrancó el órgano sexual y lo masticó mientras se deshacía del cuerpo. La sangre resbalaba entre sus labios mientras despedazaba los genitales del macho.

Aquella mujer lo miró y tras tragarse el pedazo de carne que tenía en sus mandíbulas, le regaló la sonrisa más cruel de su existencia. La sangre de sus familiares llenaba su boca y resbalaba por su cuerpo mientras lo miraba sonriente.

-Sólo quedas tú- le indicó la mujer, satisfecha de su tarea. -¿Cómo deseas morir?- le preguntó entre crueles carcajadas.

El pánico se apoderó de David, quién corrió en estampida. Aquello era una trampa. Los habían llevado engañados a ese almacén y ahora estaban todos muertos. Quizá la mujer se olvidara de él, quizá dejara a alguien con vida. La familia rival los había jodido bien jodidos.

Corrió y corrió hasta que tropezó y cayó. Era su hermano... o lo que quedaba de él. Su cuerpo estaba retorcido y aplastado, aquella bestia le habían arrancado los brazos y destrozado la espalda. La postura era humillante. La amazona había doblado aquel cuerpo hasta que la cabeza se encontró entre sus propias piernas, haciendo que la polla del hombre se metiera en su propia boca. La cara no tenía ojos y el cuello estaba retorcido. Uno de los brazos había sido introducido en su ano y las rodillas estaban partidas, haciendo que sus piernas se doblaran hacia adelante, creando una figura bizarra.

David lloró y el terror inundó su ser. Podía oírla acercarse, ella sabía dónde se escondía, ella podía oler su miedo...

Bea usó a David para su propio placer sexual. Lo obligó a lamerle el coño antes de aplastar su cabeza entre sus titánicos muslos. Se folló su cuerpo sin vida y destrozó sus huesos entre orgasmos. Cuando la policía llegó, se encontró el cuerpo de David colgado boja abajo del techo. Su piel había sido arrancada y sus órganos colgaban fuera del cuerpo. Alguien le había arrancado los genitales y se los había metido en la boca.

En la TV, la policía culpó de los asesinatos a una banda satánica. "Un grupo de varias personas, posiblemente satánico, han sido los autores de estos macabros asesinatos. Estamos trabajando para descubrir...".

-Buen trabajo- alabó temblando el capo de la mafia al apagar la tele. -En ese maletín encontrarás tu dinero-.

La amazona negra abrió la maleta y contó los millones. Una sonrisa cruzó sus labios -¿cómo deseáis morir?- preguntó mientras cerraba de nuevo la maleta.

Una vez en el hotel, miró por la TV las noticias de nuevo. Al parecer la misma banda satánica había atacado ahora a un clan mafioso. Los cuerpos de la banda habían sido encontrados destrozados y mutilados en su cuartel general. Bea abrió uno de los cajones y repasó el dinero de la maleta. Una sonrisa se dibujo en su cara al recordar lo bien que lo había pasado aquel día. Se llevó la mano entre sus piernas y se masturbó imaginando lo que haría la próxima vez.

FIN.

miércoles, 20 de mayo de 2009

La Arena

Los amigos son importantes, eso es así. Cuando tu pareja te deja, tu familia te ignora y el trabajo te deprime, allí están siempre los amigos para ayudar y levantar el ánimo, y allí estaba Gloria, apoyándome en los malos momentos. La conocía desde hacía muchos años, fuimos juntas al instituto, salíamos los fines de semana, nos apoyábamos en los malos momentos, como este. Gloria era mi mejor amiga y ahora necesitaba a mis amigos.

La causa de mi depresión tenía nombre, Martín. Él era mi novio, o lo había sido. Ahora era parte de mi pasado. Hacía pocos días que descubrí su infidelidad, justamente fue Gloria quién me aviso y me hizo abrir los ojos. Mi corazón estaba destrozado y el único sentimiento que afloraba de mi ser era un odio profundo, le odiaba a él y a todos los hombres.

-¡Venga mujer, anima esa cara!- me dijo Gloria mientras paseábamos por la calle.

-¿Sabes? Hoy tengo una sorpresa para tí. Te llevaré a ver un espectáculo que te gustará.- Agregó con energía.

-No tengo ganas- respondí triste -No quiero ver ningún espectáculo ni tengo ganas de hacer muchas cosas Gloria, gracias por tu ayuda y tu apoyo pero, prefiero ir a casa y descansar un poco...-

-No no no- cortó Gloria antes de que pudiera acabar mi frase. Hoy te llevaré a un sitio muy especial y no aceptaré un no como respuesta. Si no vienes conmigo me enfadaré Eva.- La última parte me la dijo seria y contundente, sus ojos se clavaban profundamente en mi mientras esperaba mi respuesta.

-Vale vale, no te enfades Gloria, iremos dónde quieras, sólo que ya sabes, no tengo ganas y...-

-Te gustará, al menos eso creo. No es sólo un espectáculo, es un regalo especial para tí. Lo has pasado muy mal y ahora te mereces algo mejor. No puedes decirme que no, además: ya hemos llegado-

Miré alrededor, nos encontrábamos en el puerto, rodeadas de naves industriales y soledad. -¿Aquí? ¿Seguro?- pregunté extrañada.

-Si, seguro- agregó mientras se dirigía a una de las naves y golpeaba la puerta usando, lo que parecía, una especie de código. 

Aquel era un sitio oscuro, inhóspito y solitario. La brisa hizo aullar al viento, las ojas de los árboles temblaron y las sombras se retorcieron en el suelo aumentando la oscuridad de aquel sitio. La piel se me puso de gallina y un escalofrío recorrió mi cuerpo.

-Tranquila Eva- Me dijo Goria -No has de tener miedo, no te pasará nada. Además, te gustará-

Un chirriar metálico rasgó la noche cuando la puerta de la nave empezó a abrirse lentamente, Gloria me cogió de la mano y ambas atravesamos aquellas puertas grandes y pesadas en dirección a la oscura nave.

Mis ojos tardaron unos segundos en acostumbrarse a la nueva iluminación, en la entrada había una especie de recepción, Gloria se sacó la chaqueta y me indicó de hacer lo mismo, tras la mesa había una chica alta, de piel blanca, repleta de tatuajes, de pelo negro y corto. Su cara estaba llena de piercings y un maquillaje negro, gótico y, a mi parecer, tenebroso, cubría sus ojos.
 
-¿Dos?- preguntó seria. -Así es- respondió Gloria. -Quiero los mejores sitios- agregó mientras deslizaba un par de billetes de 50 sobre la mesa. La chica gótica cogió el dinero y salió de recepción. -Seguidme- agregó mientras abría unas cortinas y se introducía en un pasillo estrecho.

-Vamos- agregó Gloria. Pude notar su excitación e impaciencia. No se que sitio era aquel, pero Gloria si lo sabía y por su expresión era un sitio que le gustaba mucho, era extraño ver a Gloria tan excitada y decidida. Ambas seguimos a la recepcionista por el pasillo. Gloria me cogía de la mano, lo que me tranquilizaba.

-¿Que sitio es este?- pregunté en voz baja -Me da miedo- agregué mientras nos acercábamos al final del pasillo. -Tranquila- respondió Gloria -No te pasará nada, nadie te hará nada- Tras decir estas palabras Gloria me besó en la mano. Esa acción me sorprendió y a la vez me relajó y tranquilizó. -Venga, vamos- agregué tras mostrarle una amplia sonrisa.

La chica gótica abrió la puerta del final del pasillo y nos invitó a entrar. Era una sala enorme, y en medio había un Ring, nunca había visto uno al natural y parecía más pequeño que en la tele. También había mesas rodeando el Ring, una chica se nos acercó, era una mujer de raza negra, iba subida en unas plataformas de cuero, unas medias de rejilla cubrían sus musculadas piernas, el resto de la "ropa" era de látex. Nos guió hasta una de las mesas libres, ubicada junto al Ring.

Gloria pidió whisky con hielo, yo preferí tomar algo más ligero. En la sala había más mesas y más gente sentada en ellas, una rápida mirada a mi alrededor fue suficiente para confirmar que todo eran mujeres. En aquella sala sólo había mujeres que bebían y gritaban excitadas pidiendo que empezara el espectáculo.

-Creo que este local es de lesbianas- le susurré a Gloria. Ella me miró, sonrió y lo afirmó. -¿Te molesta acaso?- me preguntó -¿tienes algo en contra de las lesbianas?-. Su mirada profunda se clavó en mi. Justo en ese momento se iluminó una idea en mi mente. Como podía estar tan ciega. Gloria era lesbiana, tanto tiempo junto a ella y hasta ahora no me había dado cuenta de algo tan obvió. Ella nunca ha salido con chicos y nunca ha hablado bien de ellos.

-Perdóname- agregué colorada mientras intentaba esconderme vergonzosa. -No pasa nada- respondió -pensaba que ya lo sabías- dijo mientras se encendía un cigarrillo. La situación se estaba acalorando y me sentía incómoda. ¿Quizá le gustaba yo a Gloria? ¿Era su amor platónico?...

-Tranquila mi amiga- dijo entre sonrisas al ver mi preocupación -Hemos venido aquí a divertirnos ¿recuerdas? Soy Gloria, tu mejor amiga, ¡no pasa nada! vamos a pasar una magnífica velada y disfrutarás del espectáculo-. Tras decir esto me revolvió el pelo con una de sus manos. -Brindemos- agregué sonriente. -Por nosotras- dijo Gloria. -Por nosotras- repetí mientras nuestras copas se golpeaban.

Las luces de la sala se apagaron y las del Ring se encendieron justo cuando nuestras tomaron contacto con los labios. El griterío en la sala aumentó, las mujeres de la sala (incluida Gloria) se levantaron excitadas gritando y jaleando, reclamando pelea. Mi corazón palpitaba rápidamente, el ruido, los focos, el humo, el aroma, aquellas mujeres de mirada ardiente y cuerpos de escándalo.

El griterío aumentó cuando apareció una chica en medio del Ring, al igual que el resto de las "trabajadoras" del local, vestía de cuero y látex, su maquillaje oscuro y sus extremidades definidas y potentes.

La mujer miró a la sala y se acercó el micrófono a la boca -¡¡Empieza el 78º torneo de resistencia en la Arena!!- gritó con energía. La música aumentó y con ello el griterío en la sala. - Hoy tenemos excelentes ejemplares que probarán su fuerza y resistencia contra una de nuestras amazonas, recordamos a las damas que está prohibido subir o lanzar objetos al Ring.- Tras esto la mujer hizo una pausa mientras miraba al público, dando a entender que era un dato importante.

-Bien- continuó -Las reglas son sencillas, el aspirante debe aguantar como mínimo 15 minutos consciente en el Ring, si lo logra será premiado con 25.000 €uros. En caso contrario, será la amazona quién decida su destino. Sólo hay dos normas, prohibido morder y prohibido arañar-.

El griterío y la excitación en la sala aumentaban, las mujeres golpeaban las mesas y exigían que empezara el torneo.  La presentadora continuó hablando.

-¡El primer aspirante!- gritó con fuerza mientras señalaba una puerta, la puerta se abrió a la vez que unos potentes focos iluminaban la figura que emergía de ella. Un hombre, totalmente desnudo, apareció y subió al ring mientras saltaba y lanzaba puñetazos al aire.

- En la esquina izquierda... ¡Marco, de origen italiano, 1.75 metros y 82 Kilos de peso!- La sala se llenó de pitidos e insultos hacia aquel hombre que mostraba orgulloso sus músculos al público. El griterio aumentó cuando empezó a lanzar besos al público y a tocarse mientras señalaba a las mujeres con gestos humillantes.

Cuando el hombre se detuvo en su esquina y el griterío disminuyó, la presentadora continuó: -y a la derecha,  ¡1.98 metros de poder. 153 kilos de puro músculo... ¡¡Bárbara!!-. Los focos se encendieron de nuevo, iluminando otra puerta por la que apareció la mujer más grande y fuerte que jamás había visto. La sala ardía de excitación. Las mujeres gritaban y jaleaban el nombre de Bárbara mientras ella se subía al Ring y mostraba su increíble y desnudo cuerpo al público.

Marco, el aspirante ya no saltaba ni mostraba sus músculos. Su cuerpo estaba congelado de terror mientras sus ojos, abiertos de par en par, miraban a aquella increíble amazona. Pude notar como sus rodillas temblaban y su boca se abría mientras Bárbara flexionaba sus brazos, mostrando unos músculos titánicos e increíbles. Yo no sabía que una mujer pudiera ser tan grande y tan fuerte. El hombretón parecía un niño pequeño e indefenso al lado de Bárbara. Esa mujer era tan increíble que de repente tuve la necesidad de tener sexo con ella, me imaginé en sus manos mientras ella me llevaba al clímax.

El "Dong" de la campana marcó el inicio del torneo y sacó al aspirante (y a mi) de su estado de perplejidad. Marco, rápidamente dió la vuelta e intentó escapar del Ring. Las mujeres de la sala lo insultaron e increparon al ver su patético, e inútil intento de fuga. Antes de poder saltar, Bárbara lo había cogido y lo arrastraba hacia el centro del Ring mientras él chillaba y lloraba presa del pánico y del terror que aquella gigantesca mujer producía.

-Pelea gusano- le dijo Bárbara al asustado macho mientras pateaba su cuerpo por el Ring. Marco obtuvo el valor suficiente para ponerse en pié y plantar cara a Bárbara, ella lo miraba desafiante desde el centro del Ring con las piernas separadas y los brazos en jarras. Sus pechos eran enormes, más grandes que una cabeza, todo en ella era grande, inmenso.

Marco empezó a golpear aquella montaña de músculos que tenía frente a él, puñetazos, codazos, patadas, rodillazos... potentes series de demoledores golpes que se estrellaban ineficaces contra la mulata piel de aquella gigante. Bárbara sonreía mientras miraba a aquel hombrecillo que le lanzaba inútiles golpes en la barriga, costillas y pecho. Después de un par de minutos, Marco jadeaba cansado y sudando, sus brazos colgaban a su lado agotados, sus doloridas manos sangraban por las heridas abiertas que se había echo al golpear aquella pared llamada Bárbara.

-¿Ya has acabado?- preguntó en tono irónico la amazona -Que poco duran los hombres ¿no creeis?- la pregunta la lanzó al público, las mujeres gritaban y reían -Los hombres no duran- -No sirven para nada- - Son patéticos- Los gritos venían de una mesa y luego otra. De repente me vi de pié, gritando y escupiendo insultos -Acaba con él- gritó una -Arráncale los brazos- gritó otra mesa -¡Oblígale a comerte el coño!- gritó otra mujer, esta vez era Gloria quién gritaba excitada.

-Ahora me toca a mi- afirmó ella. Marco tembló de miedo al oirlo pero no tuvo tiempo a reaccionar. La mujer se lanzó sobre él y empezó a lanzar demoledores puñetazos y patadas que hacían blanco en el cuerpo del aspirante. A los pocos segundos, estaba acorralado en una de las esquinas mientras la amazona lo machacaba. Marco se protegía la cabeza con los brazos pero era inútil. La superioridad física de Bárbara era tremenda. Los puños de la mujer atravesaban fácilmente las defensas que él intentaba levantar.

Poco después, Marco estaba tendido en el suelo, los puñetazos lo habían ido doblegando cada vez más hasta caer redondo al suelo, casi inconsciente. Ella aprovechó la situación para pisotearlo. -Levanta gusano- repetía una y otra vez mientras su talón se hundía en las carnes del luchador.

Marco se arrodilló y juntó sus manos suplicando clemencia a aquella amazona. Ella lo miró con aire de superioridad y se rió a carcajadas. -Mírame bien porqué te enviaré directo al hospital- le susurró lentamente, -quizá ahora no me crees pero, te voy a destrozar con estas manos.- Marco temblaba y explotó en llantos mientras se arrastraba intentando escapar de aquel lugar. Las mujeres gritaban más excitadas -Si si, destrózalo- dijo una -Acaba con él- -Aplástalo...-.

Marco intentó escapar, pero antes de que se arrastrara fuera del Ring, lo cogió del cuello con una de sus manos. Marco notó como los dedos de la mujer se hundían en su carne, atravesando su piel y se cerraban con fuerza alrededor de su garganta, impidiendo el paso del aire. La otra mano se cerró alrededor de su sexo, aplastando sus pelotas y haciéndolo chillar de dolor. 

Me impresionó la facilidad con la que Bárbara levantó el cuerpo de aquel hombre sobre su cabeza, con una mano en su garganta y la otra entre sus piernas, andando por el Ring, mostrando a aquel hombre como si fuera un trofeo mientras él se retorcía de dolor incapaz de liberarse de aquella mujer claramente superior.

Gloria se acercó y me habló -¿Te imaginas tener ese poder?- Por un momento lo imaginé y me gustó la idea, es más, me excitó. -Imagina que fueras ella y que ese patético hombre fuera Martín. ¿Qué le harías?- La idea me enloqueció, ojalá ese hombre fuera Martín y yo esa increíble amazona -lo destrozaría, primero lo humillaría, luego le pulverizaría uno a uno sus huesos, le arrancaría las extremidades y se las metería por el culo.- Diós, sólo con pensarlo me estaba excitando, mis pezones luchaban por desgarrar mi blusa y mis bragas estaban húmedas, no, mojadas. Muy mojadas.

-¿Disfrutas?- me preguntó Gloria -Si, estoy disfrutando mucho, no imaginaba que me pudiera gustar tanto.- Gloria me sonrió -Pues esto es sólo el principio-. Las mujeres gritaban mientras Bárbara colocaba el cuerpo del italiano sobre sus hombros, apoyando la espalda del hombre en su nuca. Se podía oír claramente como crujían los huesos cuando los músculos de Bárbara se tensaron y empezaron a aplastar y retorcer el cuerpo del aspirante. Bárbara también gozaba y su excitación era visible en sus pezones, duros y erguidos como pequeñas pollas.

Toda la sala gritaba y saltaba excitada, exigiendo dolor, sangre y muerte. Aquella sala estaba repleta de odio hacia el sexo masculino, podía olerse, incluso tocarse. Los gritos aumentaron cuando la nuca del chaval se tocó con su trasero. Bárbara había retorcido a ese hombre hasta el límite, y él seguía consciente mientras la amazona le retorcía su cuerpo cruelmente. 

Volvió a levantar el cuerpo de Marco sobre su cabeza, mientras andaba por el Ring, mostrando orgullosa al público su supremacía frente al patético luchador. Bárbara lo lanzó al suelo como un saco de patatas, el cuerpo del macho rebotó y acabó boca arriba en el suelo del Ring, entonces, ella se dejó caer sobre la barriga del hombre, aplastándolo con sus 153 kilos de peso, luego rodeó su tronco con sus musculosas piernas, inmovilizando los brazos de Marco a sus costados y apretó.

De nuevo pudo oírse el crujir de los huesos, Marco gritó sólo una vez, luego el aire abandonó sus pulmones que no pudieron volver a llenarse de oxígeno, ya que las piernas de la amazona se estrechaban alrededor del hombre, constriñendo y colapsando la parte superior de su cuerpo. Los ojos de Marco se abrieron de par en par, aterrorizados mientras Bárbara gozaba y disfrutaba humillando, golpeando y aplastando a aquel hombrecillo patético.

Los huesos seguían crujiendo mientras las piernas se iban cerrando alrededor del hombre. La sala gritaba excitada, Gloria gritaba excitada, yo gritaba excitada, ese hombre prepotente y chulo obtenía su merecido. Bárbara tenía que destrozarlo, era lo que todas gritábamos excitadas. Ella aprovechó que tenía el tronco del hombre a su merced para empezar a lanzar tremendos puñetazos contra la faz de su contrincante. La sangre saltaba a cada puñetazo que la mujer lanzaba mientras el crujir de los huesos se mezclaba con los gritos de la sala.

Él no podía hacer nada para defenderse, sus brazos estaban prisioneros entre las enormes piernas de Bárbara, quén continuaba golpeando la cara del hombre con los puños y los codos mientras estrujaba el cuerpo entre sus piernas sin piedad. Al rato Bárbara se levantó, liberándolo de la agonía. Él se retorció en el suelo mientras Bárbara animaba al público mostrando su cuerpo. Él se arrastró lentamente hacía la esquina del ring mientras ella lo miraba dominante.

-¿Dónde vas nene?- Dijo al agarrarlo del tobillo y arrastrarlo hasta el centro del Ring. -No he acabado contigo. ¿Sigues vivo verdad?- tras esto último rió a carcajadas. Se movió a una de las esquinas e indicó con un movimiento a la presentadora que le diese algo. Mis ojos se abrieron como platos cuando vi el objeto que la presentadora entregaba a la amazona. Era una de esas pollas de goma o "dildos strap-on" que las mujeres se ponen para poder follar como hombres.

Era enorme, a proporción con la agigantada forma de aquella amazona mulata. Se colocó la prenda y Marco lloró, tembló y suplicó piedad cuando vió la enorme polla negra y afilada balancearse frente a su cara. Aquella polla era más gruesa que mi brazo y debía tener como mínimo 40 centímetros de longitud, la cabeza era exagerada y tenía una forma puntiaguda (sino sería imposible introducir aquel monstruo en ningún orificio).

Bárbara rió satisfecha cuando observó la expresión del macho, derrotado a sus pies. -Abre la boquita- ordenó mientras balanceaba la polla frente a los asustados ojos de Marco. -No, por favor... déjame ir... - Marco suplicaba entre llantos y temblores, la sangre de sus heridas serpenteaba sobre su castigada piel. Al no abrir la boca, ella azotó su cara usando la polla a modo de porra, debía ser dura pensé al oir el ruido, y ver la cabeza del hombre agitarse de un lado a otro debido a los azotes.

-Te la voy a meter por el culo ¿sabes? y la única lubricación que tendrá será tu saliba, así que, por tu bien, chupa. No te lo diré de nuevo, hombrecillo patético- Marco lloraba desconsolado mientras la enorme goma se balanceaba frente a su boca, así que abrió la boca todo lo que pudo, pero podía verse claramente como la cabeza de aquella polla era demasiado grande, no cabía pensé.

Lo agarró del pelo con una mano mientras que con la otra colocaba la punta de su nueva polla entre los labios del asustado hombre, luego, lentamente empezó a empujar, introduciendo la polla en la boca del italiano hasta que no pudo meterla más, ya que el diámetro superaba la apertura de la boca, entonces agarró bien la cabeza de su presa y con un fuerte empujón introdujo la cabeza de la polla en la boca del luchador. Pudo oirse en toda la sala el ruido de la mandíbula al romperse.

Los gritos de Marco se habían convertido en un murmullo, Las mujeres gritaban y insultaban al luchador. Bárbara disfrutaba mirando fijamente a los ojos de su "juguete", podía verse el terror reflejado en esos ojos y cuánto más terror veía Bárbara en los ojos de su presa, más satisfacción parecía obtener. Continuó empujando y hundiendo su falso-falo en la boca del chico mientras gemía de placer. -Así nene, muy bien ¿Te gusta eh?-. Así pasaron varios minutos, Bárbara los disfrutó hundiendo su polla en aquella destrozada boca, sus acometidas continuaban produciendo el crujir de huesos. Sacó la polla antes de que Marco perdiera el conocimiento.

Los dientes habían desaparecido de aquella boca ensangrentada, la negra goma de la polla ahora estaba teñida de rojo sangre. Bárbara cogió el cuerpo de su víctima y lo apoyó en las cuerdas del Ring, usó sus rodillas para separar las piernas del hombrecillo y colocó la afilada punta de la polla en el ano del italiano. Marco lloraba desconsolado y Barbara disfrutaba tanto o más que nosotras.

Sin contemplaciones agarró de la cintura al italiano y empujó con fuerza y decisión, los chillidos de dolor inundaron la sala y se mezclaron con el horrible sonido de la carne al ser desgarrada. Mi excitación era máxima, quería tocarme y correrme, ese espectáculo al que me había traído Gloria me estaba volviendo loca. Bárbara estaba violando salvajemente a aquel hombre,  bombeaba con fuerza, introduciendo cada vez más profundo aquel dildo de tamaños titánicos en el pequeño (en comparación) cuerpo del italiano.

Me sentía muy excitada y no podía dejar de mirar el espectáculo. Marco luchaba inútilmente intentando evitar que la polla se hundiera más y más profundamente en su trasero, mientras, Ella disfrutaba y empujaba con fuerza y agresividad, el cuerpo del chico temblaba y se retorcía bajo la influencia del dolor. Al rato, La amazona abrazó el tronco del hombre con sus brazos, inmovilizando también los brazos y lo levantó a la vez que lo aplastaba contra su cuerpo, todo ello sin sacar la enorme polla del culo del macho. Luego empezó a andar mientras seguía empalando bruscamente al hombre que colgaba indefenso entre sus brazos.

La sala ardía y las mujeres se tocaban, pude ver como varias mujeres se estaban masturbando sin pudor a causa de la tremenda excitación, me giré para indicar tal echo a Gloria cuando me sorprendí al comprobar que ella también ese estaba masturbando con el espectáculo. Ese detalle me empujó a soltar mi líbido y unirme a la fiesta, mis dedos empezaron a jugar con mi clítoris mientras observaba como Bárbara lanzaba el cuerpo del hombre al suelo y se deshacía de la monstruosa polla.

-Ahora te voy a usar para darme placer-. Tras estas últimas palabras, se sentó sobre su cara, lo agarró del pelo y colocó su coño, enorme, palpitante y dilatado en la destrozada cara del macho.

-Saca la lengua- ordenó Bárbara. -Bien nene, ahora déjala así- y hundió la cabeza del muchacho entre sus piernas, podía verse como los labios de la amazona se dilataban y como la cara del italiano se hundía dentro de la mujer. Entonces empezó a moverse como si estuviera follándoselo, su cintura se movía frenética mientras con sus manos mantenía la cabeza de "su nuevo consolador" dónde ella quería. Marco volvía a estar indefenso, ya que las piernas de Bárbara aplastaban sus brazos contra el suelo del Ring, impidiendo así que los pudiera mover.

Él no podía hacer nada, sólo chupar y lamer mientras Bárbara hundía su cara cada vez más hondo entre sus piernas. La amazona jadeaba de placer y con ella el resto de mujeres presentes en la sala. Los huesos de Marco seguían crujiendo al ser aplastado por los más de 150 kilos de la luchadora. Pude notar como los orgasmos recorrían la sala, incluso yo deseaba correrme de placer ante tanta demostración de dominio. Ojalá aquel hombre fuera Martín.

Bárbara gritó cuando los orgasmos recorrieron su cuerpo, sus músculos se tensaron y el ritmo de sus movimientos se aceleró al máximo, destrozando a Marco entre las sacudidas que los orgasmos le producían. Así estuvo un par de minutos, en los que Bárbara tuvo como mínimo 5 orgasmos, tremendos e increíbles que destrozaban el cuerpo del hombre situado entre sus piernas. Luego se levantó, agarró al hombre entre sus brazos y lo aplastó, el tronco del hombre empezó a colapsarse mientras él luchaba con las pocas fuerzas que le quedaban por escapar.

Los músculos de los brazos de Bárbara empezaron a crecer y a endurecerse mientras estrujaban el blando cuerpo del hombre contra su musculado tronco. Los huesos empezaron a crujir y la parte superior del hombre empezó a deformarse bajo la increíble presión. Lla sangre brotó por sus orificios,  ella lo movió y continuó destrozando el resto de los huesos de Marco, era increíble ver como los huesos se retorcían y la carne se abría bajo el poder de aquella mujer, estaba destrozando ese cuerpo, pulverizando sus huesos y agrietando su piel.

Cuando acabó de retorcer el cuerpo del aspirante, volvió a levantarlo sobre su cabeza, mostrándolo al público, demostrando su poder, todas podíamos ver el estado en el que había quedado el hombre. Retorcido, su cara había perdido su forma, su cuerpo había perdido su forma, las extremidades se retorcían en posturas imposibles mientras la sangre brotaba de sus heridas. -¿Quién lo quiere?- preguntó al tendido mientras lo sujetaba en alto. Las mujeres empezaron agritar -¡YO!- -¡AQUI!-.

Bárbara fijo su destino y lanzó el cuerpo del chico sobre una mesa. Marco aterrizó sobre la mesa y rebotó, cayendo al suelo. Una de las mujeres de la mesa, se sentó rápidamente sobre la cara del aspirante con las piernas abiertas y empezó a follarse su cara entre gritos de placer. En ese momento me corrí.

Continuará...

viernes, 23 de enero de 2009

Atacados en el parque

Todo empezó una noche de sábado, la fiesta había terminado. David, José y yo estábamos metiéndonos las últimas rayas en un parque alejado. Nos gustaba ir a ese parque cuando todo había terminado, era un sitio tranquilo en el que no te molestaban.

De repente apareció una mujer, era increiblemente fuerte y sensual, tenía uno de esos cuerpos moldeados con duras horas de gimnasio, definido y duro. Sus pechos eran enormes y se mantenían firmes, desafiando a las leyes de la gravedad, marcando sus duros pezones en el ajustado top. Todo en ella era enorme, sobretodo sus pechos y extremidades potentes y musculadas.

Los tres callamos de repente al verla acercarse, intimidados por su presencia, debía tener entre 28 - 35 años y su mirada era penetrante, desafiante. No había nadie más en el parque.

-¿Qué haceis aquí solitos chicos? esto es peligroso, podrían violaros o algo peor- preguntó frente a nosotros en posición dominante. Sus piernas de acero ligeramente abiertas, con los puños apoyados en las caderas y la barbilla bien alta, mirándonos altiva.

-Na.. nada- respondió nervioso David mientras escondía la droga y el canuto.

Ella se percató del movimiento nervioso y patoso de David. -¿Qué escondes nene?- preguntó mientras se acercaba. -Déjame ver- agregó cuando estaba frente a él.

-¡Déjanos en paz! no tenemos nada que te importe, venga chicos que no podrá con los tres- agregó José a la vez que se levantaba para plantar cara a esa mujer. Él era el más fuerte de los tres y se quedó paralizado tras comprobar la diferencia física.

Ahora que José estaba de pié frente a ella, se podía comprobar con claridad la diferencia en proporciones. La cabeza de José quedó a la misma altura que los enormes pechos de ella, su cuerpo parecía ridículo al lado de la amazona. Nosotros no nos atrevimos a levantarnos, teníamos miedo de aquella mujer.

¡PLAS! Una bofetada cruzó la cara de José, quién voló por los aires antes de caer de bruces en el suelo. Luego lo agarró y con facilidad lo levantó por encima de su cabeza, manteniéndolo allí mientras nos miraba desafiante. Luego lo lanzó con fuerza contra un árbol y flexionó sus bíceps, mostrándonos su poder y congelándonos de miedo.

-¿Alguien más?- preguntó la mujer mientras nos miraba desafiante. -Bien- agregó al vernos temblar de miedo. -Dame la coca- ordenó a la vez que estiraba la mano en dirección a David, él se la dió y ella se la guardó. Luego se dirigió hacia José, quién miraba incrédulo lo sucedido apoyado en un árbol. En su expresión se podía ver la humillación y dolor que sentía.

La mujer se detuvo frente a él, con los puños en la cadera y las piernas separadas. La cabeza del chico quedó semienterrada entre esos enormes pechos. Las lágrimas brotaban sin control de sus ojos a causa de la humillación. Ella apretó con fuerza, aplastando el cuerpo del chico contra el arbol y hundiendo su cabeza entre sus tetas.

-¿Crees que puedes hacer algo?- le decía mientras lo ahogaba entre sus carnes. -Venga, demuéstrame tu fuerza, lucha por tu vida- agregaba entre risas al ver los ojos de José abiertos como platos y rojos por las lágrimas.

David y yo mirábamos la escena inmovilizados, ella reía a carcajadas mientras José luchaba inutilmente por liberarse de aquella situación, intentando respirar. El miedo nos tenía paralizados, deberíamos ayudar pero no nos podíamos mover.

José dejó de moverse y la mujer se apartó, liberándolo. Él cayó inconsciente al suelo, como un saco de patatas. Lo había ahogado entre sus enormes pechos.

Se dirigió hacia nosotros, que no parábamos de temblar bajo el miedo.

-No deberíais estar aquí, esto es peligroso. Tú, bésame este pié y tú el otro- nos ordenó cuando estuvo frente a nosotros. Yo obedecí sin rechistar y besé su pié, pero David no lo hizo.

-Por favor, déjame ir- suplicó David entre sollozos. -Haré lo que quieras y no le diré nada a nadie, te lo juro- agregó llorando.

Ella rió a carcajadas mientras el miedo se incrementaba en nuestros cuerpos. -Tienes razón pequeñín, haréis lo que yo quiera y no diréis nada a nadie, os lo juro. Ahora ven y bésame el pié, no me lo hagas repetir-.

David gateó hacia ella mientras lloraba descontroladamente y empezó a besar su pie.

-¡Oooh SI! nene, muy bien, usa bien tu lengua, también entre los dedos. Mmmmm como me gusta-. Pasamos así largos minutos, besando y lamiendo sus pies y sus zapatos mientras ella se acariciaba su cuerpo, alimentando su excitación.

-Bien. Ahora sin ropa. Desnudaos- ordenó casi gritando y se dirigió al cuerpo inconsciente de José. David y yo nos miramos y nos empezamos a desnudar mientras ella se sentaba sobre el pecho de José.

¡PLAS! ¡PLAS! -¡Despierta nene!- ¡PLAS! Ella lo abofeteaba para despertarlo mientras nosotros nos íbamos quitando la ropa. David lloraba y temblaba a causa del miedo que aquella mujer le infligía, yo también.

-Buenos días chaval- le dijo cuando despertó y levantó la minifalda a la vez que separaba sus piernas, mostrándonos a todos que no usaba ropa interior. El rasurado coño de esa mujer palpitaba excitado a escasos centímetros de la cara de José.

-Saca tu lengua- ordenó en un susurro -No por favor- suplicó José, ella lo abofeteó y repitió la orden hasta que finalmente José acató la orden. -Más, todo lo que puedas- agregó ella al verla. -Mmmm.. nene, que lengua más larga, déjala así, fuera-.

Lanzó un grito de placer cuando agarró la cabeza de José por el pelo y la hundió entre sus piernas. -¡Ohhh si! Mmm...- Jadeaba y gritaba mientras movía su cabeza dentro y fuera, dentro y fuera. Nosotros ya estábamos desnudos y mirábamos asustados el espectáculo. José parecía pequeño bajo esa mujer, que no solo introducía la lengua del chico en su interior, toda su cara se perdía entre los húmedos labios de ese coño inmenso.

-Venid aquí- dijo mientras se sentaba sobre la cara de José y se sacaba el ajustado top, liberando unos increíbles pechos, entonces empezó a mover sus caderas adelante y atrás sobre la cara de José, quién continuaba con la lengua fuera, dando placer a la mujer.

Nos colocamos a su lado, totalmente desnudos mientras ella aceleraba su ritmo y presión sobre la cara de José, podíamos oír como él gritaba mientras su cara se hundía dolorosamente en ese húmedo agujero de placer.

Entonces agarró nuestras pollas, una con cada mano y empezó a sacudirlas y chuparlas con gran maestría. Su coño seguía devorando la cara de José dolorosamente mientras nos absorvía y exprimía sádicamente.

-¡Oh SI, SI DIÓOOS!- gritó cuando un chorro de placer salió despedido de su ser, los fluidos inundaron la boca de José y mojaron toda su cabeza, los espasmos del orgasmo lo aplastaron todavía más mientras sus manos se cerraban con fuerza aplastando nuestros genitales. Así pasaron interminables momentos, los 4 gritábamos, ella de placer y nosotros de dolor, aunque a José no se le oía.

Al finalizar el orgasmo, retomó de nuevo el ritmo, chupando nuestras poyas y restregando su entrepierna en la magullada cara de José, con amplios movimientos que llevaban su coño desde la barbilla hasta la frente mientras seguía jadeando de placer.

Yo no pude aguantar más y me corrí, mi semen rellenó su boca mientras ella exprimía hasta la última gota de mi ser, luego abrió su boca, enseñándonos mi blanca leche. Sus caderas seguían moviéndose frenéticamente sobre la cara de José, gozando de él mientra su cara dibujaba una sonrisa perversa.

Cogió a David por la nuca y lo besó apasionadamente, soltando mi semen en su boca, obligándolo a tragar mi leche mientras saltaba sobre la cara de José, quién ya no se movía ni gritaba. Me obligó a chuparle sus pezones, grandes y duros mientras seguía comiéndole la boca a David y botando sobre la cara de José.

Obligó a David a tragarlo todo, luego colocó su boca frente al otro pezón y lo obligó a lamer y chupar. Así nos tenía a los 3 totalmente dominados, su hambriento y dilatado agujero de placer devoraba la cara de José literalmente, yo podía observar como su cabeza se hundía profundamente hasta las orejas mientras nuestras lenguas jugueteaban con sus afilados pezones.

-Así nenes, muy bien, haced feliz a Sandra- susurraba entre gemidos de placer y tras unos segundos, minutos o horas, se corrió de nuevo. Salvaje y agresiva, apretó nuestros cuerpos contra sus músculos de hierro, hundiendo las cabezas entre sus pechos mientras exprimía la cabeza de José entre tremendos orgasmos.

Liberó la presión justo cuando me notaba desfallecer, ahogado entre sus tetas, entonces se levantó y con ella nos levantó a nosotros dos, cogiéndonos del cuello nos separó del suelo como si fuéramos dos muñecos de trapo. Yo intentaba inútilmente abrir esa poderosa mano que oprimía mi cuello impidiendo el paso del aire.

-Ahora, uno de vosotros seguirá la misma suerte que vuestro amigo y el otro tendrá el honor de convertirse en mi posesión- dijo mientras estudiaba nuestros cuerpos, yo me fijé en José, inmóvil e inconsciente, su cara estaba destrozada, la nariz aplastada a su derecha y la boca dislocada, su lengua colgaba por la comisura de sus labios partidos, sus ojos estaban abiertos de par en par, más salidos de lo normal y sus mejillas hundidas, la piel roja y amoratada, estaba mojada por los fluidos de esa mujer y su mirada se perdía en un punto inexistente.

José había sido aplastado y exprimido por el poderoso sexo de aquella mujer, se veía tan mal que empecé a pensar que lo había matado. -Por favor, no nos hagas más daño- conseguí decir bajo la presión de su mano mientras mis ojos se llenaban de lágrimas, David también lloraba y temblaba de miedo.

Las carcajadas de Sandra congelaron mi corazón, nos soltó y caímos pesadamente al suelo. Ella volvió sobre sus pasos y levantó el cuerpo de José como si fuera un trofeo, agarrándolo de la cabeza y mostrándonos con orgullo su destrozada cara.

-Ahora jugaremos a un juego- dijo ella mientras lanzaba un puñetazo directo en la faz de José, la sangre saltó y los huesos crujieron. -El primero que hunda su polla en el culo del otro, tendrá el honor de ser mi esclavo y besar mi culo- tras esto, otro puñetazo hizo saltar algunos dientes de José -el otro, en cambio, seguirá la suerte de vuestro amigo-. Otro puñetazo se estrelló potente en la cara de José, los huesos volvieron a crujir y uno de sus ojos saltó de la córnea y quedó colgando. -Uno vivirá y el otro morirá- El último golpe fue demoledor, el cráneo de José crujió y la sangre brotó. -¿Entendido?- agregó mientras soltaba el cuerpo de José, que cayó al suelo, con la cabeza aplastada.

No esperé y salté sobre David, sorprendiéndolo. Yo era más fuerte que él, estaba seguro y yo no iba a morir, al menos no iba a hacerlo hoy entre las piernas de una mujer. Nuestros cuerpos desnudos se revolcaban por el suelo, peleando mientras Sandra se daba placer con sus manos, disfrutando de la pelea.

Finalmente conseguí inmovilizarlo boca abajo. -Lo siento mucho amigo- le dije antes de perforarlo con mi herramienta, él gritó de dolor mientras yo lo hacía de asco, quería asegurarme de mi victoria, así que seguí bombeando y hundiendo mi miembro en las carnes de mi amigo hasta que exploté en su interior, rellenándolo con mi semen.

David salió corriendo cuando lo liberé. Sandra se quedó paralizada, no se esperaba la fuga, yo quise salir corriendo en dirección contraria pero ella rápidamente me cogió y colocó sobre su hombro, luego salió corriendo cargando conmigo, persiguiendo a David. -¡Párate!- gritaba furiosa mientras corría a toda velocidad, parecía imposible que un cuerpo tan grande y pesado pudiera ser tan rápido.

-No corras o será peor- agregaba rabiosa mientras se acercaba lentamente a su presa. David corría y lloraba, se podían oír sus jadeos, Sandra me levantó sobre su cabeza mientras corría y me lanzó con potencia, usándome como arma, me tiró sobre el cuerpo de David, nuestros cuerpos chocaron y rodaron por el suelo hasta detenerse completamente.

Pude ver como Sandra saltaba con ira sobre el cuerpo desnudo de mi compañero. Rápidamente lo rodeó con sus brazos y piernas, la cabeza de David quedó entre sus monumentales pechos y con sus poderosos muslos rodeó su cintura. Los gritos de David se ahogaban entre las tetas de esa mujer, quien apretó con fuerza sus músculos, aplastando el cuerpo del chico.

Los huesos empezaron a crujir, rompiéndose bajo la presión de aquellos músculos, pude ver como el cuerpo de David empezaba a deformarse aplastado bajo esa mujer y como la carne se abría cortada por sus propios huesos. Las extremidades de Sandra se cerraban con fuerza, exprimiendo a David, robando el aire de sus pulmones y aplastando su cuerpo. La sangre empezó a brotar por múltiples heridas mientras los órganos de David explotaban por la presión.

David todavía vivía cuando ella lo liberó, su aplastado y destrozado cuerpo se intentaba mover, uír del dolor, lloré al notar la agonía en sus ojos, sus extremidades estaban retorcidas formando formas bizarras. Sandra lo miró altiva y excitada y se sentó sobre su cabeza, hundiendo su cara en su sexo, apretando y aplastando con los músculos de su vagina mientras gozaba de placer. Se movió con fuerza, más agresiva que con José.

El orgasmo llegó rápido y violento. Ella apretó sus músculos llevada por el placer y pude oír como el cráneo de David reventaba aplastado por los músculos de aquella mujer. El orgasmo duró mucho, ella se contraía y relajaba bajo las olas de placer que inundaban su cuerpo, destrozando a David, llevándose su vida.

Aterrado y congelado, pude observar como agarraba el cuerpo de David y lo levantaba, igual que un trofeo, su cuerpo aplastado, sangraba sin cesar mientras ella se acercaba a mí con su trofeo.

-Esto os pasa por ser cobardes- dijo entre susurros al acercarse a mi. -Si me hubierais plantado cara los tres, seguramente me habría ido y ahora seguiríais tomando farlopa tranquilamente-. Y tras decir esto lanzó el cadáver de David sobre mi cuerpo. Alarmado aparté nerviosamente esa masa de carne, huesos y sangre que una vez fue mi amigo.

-Besa mis pies- ordenó altiva frente a mi. Y yo los besé como si me fuera la vida (seguramente sí me iba la vida). -¿Quieres ser mi esclavo eh?- me preguntó sonriendo.

-Si, me gustaría- respondí mientras besaba sus pies.

-¡Dilo!- agregó con rabia -di que quieres ser mi esclavo-

-Si, por favor, quiero ser tu esclavo- agregué rápidamente.

-Así está mejor- dijo -¿Te gustaría poder lamer mi ano verdad?- preguntó de nuevo -pídeme permiso para poder disponer del placer de chupar mi ano- dijo en un susurro.

-Por favor- dije intentando contener mis lágrimas -déjame tener el placer de chupar tu ano-

Ella se giró y se sacó la falda, dejando que se deslizara por sus piernas, luego separó sus nalgas con las manos, mostrándome el agujero de su culo. -Chupa- ordenó mientras me miraba por encima del hombro. Yo saqué la lengua y la introduje en su ano, aplastando mis labios en su culo, chupando y lamiendo con ganas hasta que ella me apartó.

-¿Que se dice?- agregó mientras se subía de nuevo la falda. -Debes dar las gracias a tu ama por permitirte tal honor- me dijo sonriendo.

-Gracias ama por permitirme tener el honor de besar tu culo- dije mientras miraba al suelo, humillado. Ella me miró altiva, estudiándome y finalmente sonrió. -Si, serás un buen esclavo- agregó -¡sígueme!- dijo finalmente.

Me llevó a sus mazmorras, así lo llamaba ella, era un local antiguo y grande en el que habían distintas salas y habitaciones y en una de ellas había mi jaula, en la que me encerró junto a otros esclavos y juguetes.

Hoy han pasado 3 meses desde ese día y sigo siendo su esclavo, hoy soy feliz por poder ser su esclavo, por poder tener el honor y el placer de hacerla feliz, de besar su culo y comer sus heces, de besar por donde pasa, tengo el placer de poder ser su esclavo y soy feliz al poder estar en la misma sala que ella. La he visto violar, humillar, destrozar y matar a mucha más gente y debo darle las gracias por permitirme vivir.

FIN.